Seguro que has escuchado hablar de la maniobra de Heimlich, una técnica de primeros auxilios muy útil para actuar frente a determinados atragantamientos. Pero ¿sabes cómo debe realizarse en niños? ¿Y qué procedimiento debe seguirse cuando se trata de un bebé menor de un año?
En este artículo vamos a resolver estas dudas y explicar, paso a paso, cómo actuar ante el atragantamiento de un niño o un bebé.

¿Qué es la maniobra de Heimlich?
La maniobra de Heimlich es una de las técnicas de primeros auxilios más conocidas. Se utiliza cuando una persona sufre una obstrucción grave de la vía aérea y no puede respirar, hablar, llorar o toser de manera efectiva.
Esta maniobra consiste en realizar compresiones abdominales firmes hacia dentro y hacia arriba, con la finalidad de provocar una salida de aire desde los pulmones que ayude a expulsar el objeto que está bloqueando la vía respiratoria.
Es importante aclarar que la maniobra de Heimlich, entendida como compresiones abdominales, no debe realizarse en bebés menores de un año. En los lactantes se utilizan unas maniobras específicas de desobstrucción que combinan golpes en la espalda y compresiones torácicas.
¿Para qué sirve la maniobra de Heimlich en niños?
La maniobra de Heimlich puede ayudar a solucionar un atragantamiento grave en niños mayores de un año. Sin embargo, antes de realizarla es necesario comprobar si la obstrucción de la vía aérea es parcial o completa.
Obstrucción parcial o tos efectiva
Si el niño o el bebé puede toser, respirar, hablar o llorar con fuerza, la obstrucción no es completa. En este caso, debemos permitir que siga tosiendo y vigilarlo constantemente por si la situación empeora.
No debemos darle golpes en la espalda mientras la tos sea efectiva, ya que la propia tos es el mecanismo más eficaz para intentar expulsar el objeto.
Obstrucción grave o tos ineficaz
Nos encontramos ante un atragantamiento grave cuando el niño o el bebé no puede respirar, hablar, llorar ni toser de forma efectiva. También puede presentar respiración silenciosa, coloración azulada o una pérdida progresiva de fuerza y consciencia.
En esta situación debemos actuar inmediatamente. Es recomendable pedir ayuda y hacer que otra persona llame al 112. Si estamos solos y tenemos un teléfono móvil, podemos llamar utilizando el altavoz mientras comenzamos las maniobras.
Solamente debemos intentar retirar el objeto con los dedos cuando sea claramente visible y resulte fácil alcanzarlo. Nunca debemos introducir los dedos a ciegas en la boca, ya que podríamos empujar el objeto más profundamente.
¿Se puede realizar la maniobra de Heimlich a un bebé?
Aunque popularmente se habla de la maniobra de Heimlich para bebés, este nombre se utiliza de manera general para referirse a las actuaciones realizadas ante un atragantamiento. Sin embargo, la maniobra aplicada a un bebé no es realmente la maniobra de Heimlich.
La maniobra de Heimlich consiste específicamente en realizar compresiones abdominales. Estas compresiones pueden utilizarse en niños mayores de un año, pero no deben aplicarse en bebés menores de un año, debido al riesgo de causar lesiones internas.
En los lactantes se realizan las denominadas maniobras pediátricas de desobstrucción de la vía aérea. Aunque persiguen el mismo objetivo —expulsar el objeto que impide respirar—, el procedimiento es diferente: se alternan hasta 5 golpes entre los omóplatos con hasta 5 compresiones torácicas.
Cómo actuar ante el atragantamiento de un bebé menor de un año
Si el bebé no puede llorar, toser o respirar de manera efectiva, debemos seguir estos pasos:
- Colocar al bebé boca abajo. Apoyaremos su cuerpo sobre nuestro antebrazo, que a su vez puede descansar sobre el muslo. Sujetaremos su cabeza por la mandíbula, evitando presionar los tejidos blandos del cuello, y procuraremos mantenerla más baja que el pecho.
- Dar hasta 5 golpes en la espalda. Con el talón de la mano libre, daremos hasta 5 golpes firmes entre los omóplatos. Después de cada golpe comprobaremos si el objeto ha sido expulsado. Si el bebé vuelve a respirar, llorar o toser con fuerza, detendremos las maniobras.
- Girar al bebé boca arriba. Si el objeto no ha salido, sujetaremos correctamente su cabeza y giraremos al bebé, colocándolo boca arriba sobre nuestras piernas o sobre el otro antebrazo.
- Realizar hasta 5 compresiones torácicas. Las compresiones se realizan en el centro del pecho, sobre la mitad inferior del esternón, evitando presionar su extremo.
En numerosos protocolos y materiales de primeros auxilios se ha explicado esta técnica utilizando dos dedos. Las recomendaciones pediátricas actuales priorizan la técnica de los dos pulgares rodeando el tórax con ambas manos, realizando compresiones firmes y más bruscas que las utilizadas durante una RCP. - Alternar ambos pasos. Si la obstrucción continúa y el bebé permanece consciente, alternaremos hasta 5 golpes entre los omóplatos con hasta 5 compresiones torácicas.
Nunca debemos realizar compresiones abdominales o la maniobra de Heimlich propiamente dicha en un bebé menor de un año.
¿Qué hacer si el bebé pierde la consciencia?
Si el bebé pierde la consciencia, debemos colocarlo con cuidado sobre una superficie firme, asegurarnos de que el 112 ha sido avisado e iniciar inmediatamente la reanimación cardiopulmonar pediátrica (RCP), comenzando con 5 ventilaciones de rescate.
Antes de realizar las ventilaciones podemos mirar dentro de la boca y retirar el objeto únicamente si está claramente visible y es fácil de alcanzar. No deben realizarse barridos a ciegas con los dedos. Siempre debemos seguir las indicaciones proporcionadas por el servicio de emergencias.
Cómo realizar la maniobra de Heimlich en niños mayores de un año
En los niños mayores de un año sí pueden realizarse compresiones abdominales o maniobra de Heimlich, pero antes deben darse hasta 5 golpes en la espalda si la tos no es efectiva.
- Comprobar si puede toser o hablar. Si el niño puede toser con fuerza, debemos animarlo a seguir tosiendo y vigilar su evolución.
- Dar hasta 5 golpes en la espalda. Si no puede toser de forma efectiva, inclinaremos al niño hacia delante y daremos hasta 5 golpes firmes entre los omóplatos con el talón de la mano.
- Colocarnos detrás del niño. Si los golpes no funcionan, nos situaremos detrás de él. Si es pequeño, podemos arrodillarnos para colocarnos a su altura.
- Colocar correctamente las manos. Rodearemos su cintura con los brazos y colocaremos un puño cerrado entre el ombligo y el extremo inferior del esternón. Sujetaremos el puño con la otra mano.
- Realizar hasta 5 compresiones abdominales. Tiraremos con firmeza hacia dentro y hacia arriba, comprobando después de cada compresión si el objeto ha sido expulsado.
- Alternar las maniobras. Si el atragantamiento continúa, alternaremos hasta 5 golpes en la espalda con hasta 5 compresiones abdominales.
Detendremos las maniobras cuando el niño vuelva a respirar, hablar, llorar o toser con fuerza. Si pierde la consciencia, debemos colocarlo cuidadosamente en el suelo, avisar al 112 e iniciar la RCP pediátrica comenzando con 5 ventilaciones de rescate.
El procedimiento es similar al utilizado en adultos, aunque en los niños debemos adaptar la fuerza y colocarnos a su altura. No es necesario aplicar más fuerza de la imprescindible para intentar expulsar el objeto.
Errores que debemos evitar ante un atragantamiento
- No introducir los dedos a ciegas en la boca del niño o del bebé.
- No realizar compresiones abdominales en bebés menores de un año.
- No dar golpes en la espalda si el niño o el bebé está tosiendo de manera efectiva.
- No sacudir al bebé ni sujetarlo boca abajo por los pies.
- No ofrecer agua, comida ni otros líquidos mientras exista una obstrucción.
- No retrasar la llamada al 112 cuando la tos sea ineficaz o exista dificultad para respirar.
¿Es necesario acudir al médico después de un atragantamiento?
Después de haber realizado compresiones torácicas o abdominales es recomendable que el niño o el bebé sea valorado por un profesional sanitario, incluso si el objeto ha sido expulsado.
También debemos solicitar atención médica si persisten síntomas como tos, dolor, dificultad para respirar o tragar, ruidos respiratorios o sensación de que todavía queda algún objeto en la vía aérea.
La importancia de aprender primeros auxilios
Conocer las maniobras de desobstrucción puede ayudar a salvar una vida. Sin embargo, para realizarlas correctamente es importante recibir una formación práctica impartida por profesionales.
En Securtraining ofrecemos formación en primeros auxilios para aprender a reconocer una emergencia y actuar correctamente ante atragantamientos y otras situaciones que requieren una intervención inmediata.
Si necesitas más información, puedes contactar con Securtraining y conocer nuestras opciones formativas.

 (1).jpg)