Una de las partes indispensables del equipamiento contra incendios de muchas instalaciones son las BIE o Bocas de Incendio Equipadas, que podemos encontrar en edificios residenciales, hospitales, centros comerciales, centros educativos o instalaciones industriales.
Estos equipos, como el resto de las instalaciones de protección contra incendios, requieren un mantenimiento periódico y minucioso que permita asegurar su funcionamiento en caso de incendio. En este artículo repasamos los requisitos para el mantenimiento de las BIE de acuerdo con la normativa vigente.
Introducción para el correcto mantenimiento de las BIE
Las BIE son instalaciones que permiten luchar contra un incendio mediante una manguera conectada permanentemente a una red de abastecimiento de agua. Además de la manguera, suelen disponer de una devanadera o soporte, una válvula de apertura, una lanza-boquilla, un manómetro y, normalmente, un armario.
El conjunto de estos elementos constituye la Boca de Incendio Equipada. Su finalidad es permitir una intervención rápida durante las primeras fases de un incendio, siempre que las condiciones permitan utilizarla con seguridad.
Las BIE de 25 mm están diseñadas para facilitar la intervención de personas no especializadas. En cambio, las BIE de 45 mm proporcionan un caudal superior y requieren una mayor formación y entrenamiento para utilizarlas correctamente.
Tipos de Bocas de Incendio Equipadas
Las tipologías de BIE se diferencian principalmente por las características y el diámetro de sus mangueras. La normativa actual contempla las siguientes:
- BIE de 25 mm con manguera semirrígida: tiene un caudal más reducido y puede utilizarse sin desenrollar completamente la manguera. Está diseñada para facilitar una intervención inmediata ante un conato de incendio.
- BIE de 45 mm con manguera plana: proporciona un caudal superior y requiere una mayor formación para su manejo. Se encuentra habitualmente en instalaciones industriales o zonas con un riesgo más elevado.
- BIE de alta presión: debe disponer de una evaluación técnica favorable que justifique su conformidad con el RIPCI. Como regla general, sus mangueras tienen un diámetro interior nominal no superior a 12 mm, salvo que la evaluación técnica justifique otro diámetro.
La norma UNE-EN 671-3 regula específicamente el mantenimiento de las BIE con mangueras semirrígidas y planas. En las BIE de alta presión también deberán respetarse las condiciones establecidas en su evaluación técnica y en el programa de mantenimiento del fabricante.
Normativa actual sobre el mantenimiento de las BIE
El mantenimiento de las BIE se regula principalmente mediante el Real Decreto 513/2017, por el que se aprueba el Reglamento de instalaciones de protección contra incendios, conocido como RIPCI.
Este reglamento fue modificado por el Real Decreto 164/2025. La modificación entró en vigor el 10 de mayo de 2025 y concedió un plazo máximo de un año para comenzar a aplicar las actividades de mantenimiento modificadas. Por tanto, estas operaciones deben realizarse conforme al nuevo programa desde el 10 de mayo de 2026.
El RIPCI establece unas operaciones mínimas obligatorias. Además, siempre debe cumplirse el programa de mantenimiento establecido por el fabricante cuando incluya comprobaciones adicionales.
Mantenimiento de las BIE
Los requisitos de mantenimiento de las BIE se organizan según la periodicidad de las revisiones. Existen operaciones que deben realizarse cada tres meses, cada año y cada cinco años.
Requisitos de mantenimiento de las BIE cada tres meses
El mantenimiento trimestral debe incluir, como mínimo, las siguientes comprobaciones:
- Señalización: comprobar que la BIE está correctamente señalizada. La señalización debe colocarse inmediatamente junto al armario de la BIE y no sobre su superficie.
- Accesibilidad: verificar que se puede acceder al equipo fácilmente y que alrededor de la BIE existe una zona libre de obstáculos que permita utilizarla sin dificultad.
- Presión: comprobar la presión mediante la lectura del manómetro. En la revisión trimestral es suficiente realizar una lectura aproximada con la válvula cerrada.
- Estado de los componentes: comprobar visualmente la lanza-boquilla, la válvula, la manguera, la devanadera, el armario y el resto de los componentes, verificando que no presentan daños aparentes y que se encuentran en buen estado.
Importante: el actual programa mínimo trimestral del RIPCI no exige desenrollar completamente la manguera, accionar la boquilla ni engrasar las bisagras en cada revisión. Estas operaciones pueden realizarse cuando sean necesarias o cuando formen parte del programa de mantenimiento establecido por el fabricante, pero no sustituyen las comprobaciones obligatorias anteriores.
Requisitos de mantenimiento anual de las BIE
Una vez al año deben realizarse las operaciones de inspección y mantenimiento establecidas en la UNE-EN 671-3. Entre las principales comprobaciones se encuentran:
- Desenrollar completamente la manguera y someterla a la presión de la instalación.
- Comprobar que la BIE está libre de obstáculos y que no presenta daños, corrosión o fugas.
- Verificar que las instrucciones de utilización son legibles y que la ubicación del equipo está correctamente señalizada.
- Comprobar el estado y la firmeza de los soportes de fijación.
- Verificar que el caudal de agua es constante y suficiente.
- Realizar una lectura precisa del manómetro con la válvula abierta y la BIE en funcionamiento.
- Inspeccionar toda la longitud de la manguera para detectar grietas, deformaciones, desgaste, daños o pérdidas de estanqueidad.
- Revisar los racores, uniones, juntas y elementos de sujeción de la manguera.
- Comprobar el funcionamiento de la devanadera, el brazo giratorio cuando exista, la válvula de apertura, la lanza-boquilla y la guía de la manguera.
- Verificar el estado del armario y de las tuberías de alimentación visibles.
- Dejar la BIE preparada para su utilización inmediata una vez terminada la revisión.
Si durante el mantenimiento se detecta que la presión o el caudal son considerablemente inferiores a los requeridos, el mantenimiento no puede darse por satisfactorio hasta que se resuelva el problema. La empresa mantenedora debe comunicar la incidencia al titular y colocar una indicación visible en la BIE mientras no esté disponible.
Requisitos de mantenimiento de las BIE cada cinco años
Cada cinco años deben realizarse sobre la manguera las operaciones indicadas en la UNE-EN 671-3. La manguera debe someterse a la presión máxima de trabajo correspondiente, de acuerdo con las características de la BIE y las normas aplicables a las mangueras semirrígidas o planas.
Por tanto, no debe aplicarse automáticamente una presión genérica de 15 kg/cm² a todas las BIE. La presión de prueba debe determinarse según la presión máxima de trabajo del equipo y la norma correspondiente.
Esta prueba quinquenal de la manguera no debe confundirse con la prueba de estanqueidad y resistencia mecánica que se realiza sobre la red antes de su puesta en servicio, ya que se trata de operaciones diferentes.
En las BIE de alta presión, al no existir una norma UNE, EN o ISO específica equivalente, las condiciones de mantenimiento deberán ajustarse a su evaluación técnica favorable y a las instrucciones del fabricante.
¿Quién puede realizar el mantenimiento de las BIE?
No todas las operaciones pueden ser realizadas por las mismas personas:
- Mantenimiento trimestral: puede realizarlo el personal del fabricante o de una empresa mantenedora habilitada. También puede efectuarlo el personal propio del usuario o titular de la instalación, sin necesidad de estar habilitado como empresa mantenedora, siempre que realice correctamente las comprobaciones y deje constancia documental.
- Mantenimiento anual y quinquenal: debe realizarlo personal especializado del fabricante o de una empresa mantenedora que cumpla los requisitos del artículo 16 del RIPCI.
El usuario o titular también puede realizar las operaciones anuales y quinquenales en sus propias instalaciones si ha adquirido formalmente la condición de mantenedor mediante la correspondiente declaración responsable. Esta habilitación no le permite mantener instalaciones de terceros.
El personal de una empresa subcontratada no se considera personal propio del titular. Si se externaliza el mantenimiento, debe contratarse una empresa mantenedora debidamente habilitada.
Vida útil de las mangueras de las BIE
La normativa vigente establece que las mangueras contra incendios deben sustituirse al menos cada 20 años, contados desde su puesta en servicio, salvo que el fabricante certifique para ellas una durabilidad superior.
Este requisito se aplica tanto a las instalaciones nuevas como a las BIE que ya se encontraban instaladas antes de la modificación normativa.
El límite de 20 años corresponde específicamente a la manguera. No significa que toda la Boca de Incendio Equipada deba sustituirse automáticamente al cumplir ese periodo. El resto de sus componentes deberá cambiarse cuando su estado, las instrucciones del fabricante o los resultados del mantenimiento así lo determinen.
Sustitución de las mangueras antes de los 20 años
La manguera puede necesitar una sustitución anticipada debido a factores como:
- Daños, grietas, deformaciones o desgaste.
- Pérdidas de estanqueidad.
- Exposición a condiciones ambientales adversas.
- Utilización frecuente de la BIE.
- Resultados desfavorables en las pruebas de mantenimiento.
Cuando sea necesario sustituirla, se recomienda utilizar un recambio original del fabricante de la BIE. Si no fuera posible, podrá emplearse una manguera equivalente, certificada y compatible con el equipo.
En concreto, las mangueras de 25 mm deberán cumplir la UNE-EN 694 y las de 45 mm la UNE-EN 14540. La empresa instaladora o mantenedora deberá comprobar que el recambio ofrece prestaciones equivalentes y que la BIE funciona correctamente después de su instalación.
Documentación y actas de mantenimiento
Las operaciones efectuadas deben quedar recogidas en un certificado de mantenimiento firmado por el responsable técnico de la empresa, acompañado de las correspondientes listas de comprobación.
La documentación debe identificar cada BIE, indicar las operaciones realizadas, sus resultados, las incidencias detectadas, las medidas propuestas y los elementos que hayan sido sustituidos.
Las actas deben estar firmadas por la empresa mantenedora y por el representante de la propiedad. Cuando el mantenimiento trimestral sea realizado por personal propio del usuario o titular, deberá elaborarse un registro equivalente con la información mínima exigida.
Tanto la empresa que realiza el mantenimiento como el usuario o titular de la instalación deben conservar esta documentación durante un periodo mínimo de cinco años.
Para elaborar las actas puede utilizarse el formato de la UNE 23580-5:2022, específica para redes de Bocas de Incendio Equipadas, aunque también puede emplearse otro formato equivalente que recoja toda la información obligatoria.
Importancia de cumplir los requisitos de mantenimiento de las BIE
Del correcto mantenimiento de las BIE depende la posibilidad de realizar una reacción efectiva que ayude a minimizar los daños personales y materiales ocasionados por un incendio.
Las revisiones periódicas permiten detectar mangueras deterioradas, pérdidas de presión, válvulas defectuosas, problemas de abastecimiento, obstáculos o daños que podrían impedir el funcionamiento del equipo en una emergencia.
También debe tenerse en cuenta que el RIPCI establece unos requisitos mínimos de ámbito estatal. Dependiendo de la instalación, pueden existir requisitos autonómicos, sectoriales o instrucciones adicionales del fabricante que también deban cumplirse.
Al fin y al cabo, nunca se sabe cuándo puede iniciarse un incendio. Por ello, los requisitos de mantenimiento de las BIE no deben infravalorarse y el personal responsable debe ser plenamente consciente de la importancia de su trabajo.
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